info@imoyapsicologos.es
965 985 127
605 710 487

Contacto

Bruxismo

  • bruxismo

¿Qué es el Bruxismo?

El bruxismo es una actividad anormal de los músculos de la masticación y se puede describir como un hábito involuntario que consiste en apretar y/o rechinar los dientes inconscientemente. El bruxismo es un trastorno muy común y numerosos estudios estiman que afecta entre un 5% y un 20% de la población general.

Sin embargo, es digno de resaltar que, aproximadamente un 70 – 80% de la población adulta presenta signos y síntomas habituales del trastorno y la mayoría de personas tenemos a lo largo de la vida pequeños periodos de bruxismo aunque nunca lleguen a diagnosticarse. También se presenta en niños y se aprecia que, aproximadamente el 20% de la población infantil presenta el trastorno.

Existen 2 tipos de bruxismo; céntrico (apretamiento de dientes) y excéntrico (frotamiento de dientes), y pueden ser nocturno y diurno. Las personas con bruxismo diurno suelen apretar los dientes más que rechinarlos y la población con bruxismo nocturno no suele ser consciente de su hábito involuntario, y suelen detectarlo compañeros de habitación debido al ruido del rechinar de los dientes, y también los odontólogos, que observan la destrucción y desgaste del esmalte y la dentina.

El trastorno suele iniciarse alrededor de los 17 – 20 años y es menos común a partir de los 40 años pudiéndose producir la remisión espontánea a partir de esta edad.

Signos y síntomas del Bruxismo:

  • Apretar y rechinar los dientes. El sonido durante la noche puede ser lo bastante fuerte como para despertar a la pareja.
  • Dientes desgastados, limados o dañados con pérdida de esmalte.
  • Mayor sensibilidad dental.
  • Daños en la articulación temporo – mandibular.
  • Inflamación de encías.
  • Dolor mandibular o tirantez en los músculos de la mandíbula.
  • Dolor en los oídos debido a las violentas contracciones de los músculos de la mandíbula.
  • Dolor de cabeza (sobre todo por la mañana en el caso de los bruxistas nocturnos).
  • Dolor facial crónico.
  • Desgarros por masticación en la parte interna de las mejillas.

Causas
Aunque la etiología del bruxismo, a día de hoy, no está del todo clara, diversas investigaciones apuntan que la principal causa responde a factores psicológicos. Se han formulado muchas teorías etiológicas a lo largo de los años y ninguna de ellas es concluyente con respecto a una causa única, por lo que se puede afirmar que la génesis de este trastorno es de carácter multifactorial.

Así, podemos distinguir dos grupos de factores etiopatogénicos:

1. Factores periféricos
Factores morfológicos: Anormalidades en la oclusión dental o en la anatomía orofacial.

2. Factores centrales
Factores Psicológicos: Algunos estudios demuestran que las personas con bruxismo presentan mayor sensibilidad al estrés con respecto a la población general. Además se ha encontrado cierta relación entre el bruxismo y el aumento de la ansiedad psíquica y física, tendencia a desarrollar alteraciones psicosomáticas y menor socialización.

Estos estudios apoyan la teoría de que el bruxismo está asociado a la carencia de estrategias para enfrentar el estrés, la ansiedad y la expresión de emociones. Se considera que el bruxismo surge como una somatización inconsciente de algunas emociones que el individuo no es capaz de gestionar de forma satisfactoria como la ansiedad, la frustración, la agresividad o la ira; emociones presentes muchas veces en la vida diaria.

Así, podríamos decir que el bruxismo es más frecuente en personas sometidas a un alto nivel de estrés y está relacionado con una personalidad tipo A (personas impacientes, competitivas, ambiciosas, agresivas en los negocios y con altas expectativas de logro).

De esta forma, se puede considerar que el bruxismo adquiere la función de reductor y modulador de los niveles de estrés puesto que llega a establecerse como una respuesta involuntaria ante situaciones estresantes.

Factores fisiopatológicos:
Los principales factores fisiopatológicos son: problemas del sueño, química cerebral alterada, utilización de ciertos medicamentos y drogas, consumo de alcohol y tabaco, factores genéticos y ciertos traumas y enfermedades.

Factores de riesgo

  • Baja destreza en la gestión de emociones, como ansiedad, ira y frustración.
  • Tendencia a la somatización.
  • Elevado nivel de estrés
  • Tener una edad entre los 17 y los 40 años y en niños menores de 10 años.
  • Uso de café, tabaco o anfetaminas.
  • Anormalidades en la anatomía orofacial.

Tratamiento
El bruxismo puede quitar calidad de vida y generar problemas de salud, por ello es necesario poner a la persona en tratamiento para la prevención de futuras complicaciones o paliar los daños ya producidos. Entre las opciones de tratamiento se encuentran las siguientes:

  • Protección dental: La para impedir la lesión permanente y desgaste de los dientes. La férula de descarga elimina el dolor de mandíbula o de cabeza, así como otras molestias que puedan haber aparecido debidas al desgaste de la musculatura de la mandíbula.
  • Psicoterapia: Dentro del tratamiento psicológico del bruxismo se usan técnicas para el manejo del estrés, técnicas de relajación, aprendizaje de estrategias para aliviar emociones y se trabaja la inteligencia emocional. También es usual emplear técnicas de modificación de conducta para acabar con el hábito involuntario de rechinar o apretar los dientes.
  • Farmacología: Relajantes musculares y analgésicos.
  • Fisioterapia y osteopatía.
Honorarios
Terapia Individual60€

Psicología de la salud

enfermedades-cronicas-psicosomaticas

Enfermedades crónicas y Psicosomáticas

...

Leer Más
dolor-cronico

Dolor Crónico

...

Leer Más
bruxismo

Bruxismo

...

Leer Más

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies